Se ha informado que la coagulación sanguínea anormal puede estar contribuyendo a la muerte de personas con COVID-19 grave. ¿Pero qué se sabe sobre esto hasta ahora?

Las personas con COVID-19 grave parecen tener altos niveles de dímeros D en la sangre en los estudios que han llegado a las noticias. Los dímeros D son cadenas de proteínas que provienen de los coágulos sanguíneos. Esto podría indicar que se están formando pequeños coágulos en todo el torrente sanguíneo, lo que a su vez podría bloquear pequeños vasos sanguíneos en los pulmones y otros órganos. Se cree que esto podría contribuir a niveles bajos de oxígeno en la sangre y tal vez explicar otras características de la enfermedad grave por coronavirus.

En un estudio en un hospital irlandés, a cada persona ingresada con COVID-19 se le realizaban pruebas de rutina para detectar factores de coagulación. El estudio encontró que aquellos que necesitaban cuidados intensivos tenían una coagulación anormal, incluidos niveles altos de dímero-D. En promedio, estos estaban en niveles más altos que los encontrados en aquellos que no necesitaban cuidados intensivos.

Estas interesantes observaciones aún no pueden decirnos qué anormalidades en la coagulación son típicas de COVID, y cómo los consejos tradicionales sobre el uso de fármacos o combinaciones anticoagulantes podrían modificarse, si es que lo hacen. Los riesgos y los beneficios deberán ser considerados; Se están realizando ensayos aleatorios cuidadosamente diseñados y ya existe una guía provisional para los médicos que manejan estas afecciones.

¿De dónde salió esta información?

Noticias de ciencia informó sobre el estudio, que fue dirigido por investigadores del Royal College of Surgeons en Irlanda y St James 'Hospital, Trinity College Dublin, y publicado el mes pasado en el Revista Británica de Hematología.

¿Cuál es el fundamento de esta declaración?

Varios estudios de China también muestran que los pacientes gravemente enfermos con COVID-19 a menudo tienen una coagulación sanguínea anormal, incluido el dímero D elevado y otros marcadores sanguíneos. Los estudios post mortem también encontraron signos de pequeños coágulos de sangre en los vasos sanguíneos de los pulmones en algunas personas que murieron. Los trastornos de coagulación como la trombosis venosa profunda son comunes en personas inmovilizadas y ya se sabe que difieren entre las poblaciones étnicas, el estudio actual tuvo como objetivo ver si se observó lo mismo en una población europea blanca.

Los investigadores revisaron a los 83 pacientes ingresados con COVID-19 en un hospital de Dublín entre 13th Marzo y 10th Abril de 2020. Los pacientes tenían una edad promedio de 64 años, 80% de etnia blanca y 80% tenían enfermedades subyacentes. Dos tercios habían elevado los niveles de dímero D al momento de la admisión. Todos los pacientes recibieron inyecciones con el fármaco anticoagulante heparina de bajo peso molecular para la prevención de la trombosis venosa profunda.

Aproximadamente 60% se recuperaron y fueron dados de alta sin necesidad de cuidados intensivos, 28% ingresaron en cuidados intensivos y 16% murió. En comparación con los que se recuperaron, las personas que necesitaban cuidados intensivos tenían niveles más altos de dímero D al ingreso, que se mantuvieron altos en los próximos días.

Parece que los expertos aún no pueden sacar conclusiones definitivas sobre los tratamientos. Se planean ensayos controlados aleatorios para investigar esto.

¿Qué opinan las fuentes fiables?

los Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia ha publicado una guía sobre la regulación y el manejo de los trastornos de coagulación en COVID-19. Esto destaca la evidencia que vincula los niveles elevados de dímero D con una mayor mortalidad. Se recomienda la medición del dímero D y otros marcadores de coagulación sanguínea al ingreso, con monitoreo diario continuo para evaluar la necesidad de un manejo más intensivo.

El "dímero D marcado" se destaca como un factor de riesgo y los autores de esta guía señalan que aún no se ha establecido un nivel de corte. Sugieren que un aumento de 3-4 veces puede considerarse significativo.

Análisis realizado por EIU Healthcare, con el apoyo de Reckitt Benckiser

 

Referencias

  1. Fogarty H, Townsend L, y col. COVID ‐ 19 Coagulopatía en pacientes caucásicos. Revista británica de hematología. 2020 abr 2

Lista de Lectura

  1. Thachil J, Tang N y col. Guía provisional de ISTH sobre reconocimiento y manejo de la coagulopatía en COVID ‐ 19. Revista de trombosis y hemostasia. 2020 mayo; 18 (5): 1023-6.
  2. Tang N y col. Los parámetros anormales de la coagulación se asocian con un mal pronóstico en pacientes con neumonía por coronavirus novedosa. J Thromb Haemost. 2020; 18 (4): 844–7.
  3. Wang D, Hu B y col. Características clínicas de 138 pacientes hospitalizados con nueva neumonía infectada con coronavirus 2019 en Wuhan, China. Jama. 2020 17 de marzo; 323 (11): 1061-9.
  4. Bikdeli B, Madhavan MV, et al. COVID-19 y enfermedad trombótica o tromboembólica: implicaciones para la prevención, la terapia antitrombótica y el seguimiento. J Am Coll Cardiol. 2020.