Los titulares de las noticias han llevado la alarmante afirmación de que COVID-19 ha mutado a 'una nueva cepa más infecciosa', al igual que algunos países parecen haber superado el pico de la pandemia y el desarrollo de vacunas está avanzando.

Este nuevo hallazgo sigue a una investigación que ha buscado cambios genéticos en el SARS-CoV-2 (el virus que causa COVID-19) que parece estar haciendo que tenga más éxito en la infección de personas. La investigación identificó un pequeño cambio en la composición genética del virus, llamado D614G, que altera los 'picos' de proteínas en su superficie.

El seguimiento global mostró que solo alrededor de 10% de muestras virales contenían este cambio antes de principios de marzo, pero esto aumentó a 78% a mediados de mayo. Las personas infectadas con esta forma del virus parecen tener más virus en la nariz y la garganta, y esto podría explicar cómo esta forma del virus se volvió más común.

De manera tranquilizadora, esta variante más nueva no parece causar una enfermedad COVID-19 más grave.

¿De dónde salió esta información?

La publicación del Reino Unido. El espejo fue una de las fuentes para informar sobre el estudio en cuestión, realizado por investigadores del Laboratorio Nacional de Los Alamos y otras instituciones en los EE. UU., así como de la Universidad de Sheffield en el Reino Unido. Se está publicando en la revista Cell y se ha revisado por pares, pero aún no se ha publicado en su formato final.

¿Cuál es el fundamento de esta declaración?

Se dice que la secuencia genética de los coronavirus como el SARS-CoV-2 suele ser bastante estable, pero a veces pueden surgir cambios (mutaciones). Los virus que portan estas mutaciones pueden volverse prolíficos si las mutaciones les ayudan a infectar a más personas o "rodear" el sistema inmunitario humano.

Identificar este tipo de cambio es importante ya que podría afectar la eficacia de una vacuna o nuevos tratamientos. Por lo tanto, los investigadores desarrollaron un sistema de "alerta temprana" para buscar cambios genéticos en el SARS-CoV-2 que se están volviendo más comunes con el tiempo.

El 29 de mayo de 2020, los investigadores revisaron la base de datos de secuencias genéticas SARS-CoV-2 (GISAID) que ha recopilado datos de secuencia junto con la ubicación geográfica y la fecha del muestreo viral desde el inicio de la pandemia. Identificaron un cambio llamado D614G, que se había convertido rápidamente en el más común. Este cambio afecta las proteínas características de 'espiga' en la superficie del coronavirus. Estas proteínas de pico ayudan al coronavirus a ingresar a nuestras células y son el objetivo de la mayoría de las vacunas en desarrollo.

Antes de marzo, solo 10% de las muestras virales demostraban este cambio, pero a fines de marzo, se había convertido en la variante predominante en todo el mundo (con algunas excepciones, como Islandia). A mediados de mayo, 78% de muestras virales recolectadas en todo el mundo llevaban el cambio D614G.

Los investigadores en Sheffield analizaron los datos clínicos de alrededor de 1,000 pacientes con COVID-19 y qué forma del virus tenían. Descubrieron que las personas infectadas con el virus que portaba la variante D614G tenían más virus en los hisopos de nariz y garganta que las personas infectadas con las formas más antiguas del virus.

Es importante destacar que no hubo diferencia en la gravedad de la enfermedad entre las personas infectadas con la forma original del virus o esta nueva variante. Además, los investigadores descubrieron que los anticuerpos producidos por una pequeña muestra de 6 personas que tenían COVID-19 todavía podían "neutralizar" el virus que portaba la variante D614G más nueva y dejar de infectar células en el laboratorio.

Es necesario seguir estudiando las posibles implicaciones de esta nueva variante, incluida la del desarrollo de vacunas.

¿Qué opinan las fuentes fiables?

Comprender los cambios en la secuencia genética del virus es importante para los investigadores y profesionales de la salud que estudian el virus y desarrollan vacunas y tratamientos.

Sin embargo, los resultados no cambian la orientación nacional e internacional para el público con respecto a las medidas de control de infecciones como el lavado de manos, el distanciamiento social y el uso de mascarillas. El SARS-Cov-2 ya se reconoce como altamente infeccioso, independientemente de una variante específica.

Análisis realizado por EIU Healthcare, con el apoyo de Reckitt Benckiser

 

Referencias

  1. Korber B y col. Seguimiento de cambios en el pico de SARS-CoV-2: evidencia de que D614G aumenta la infectividad del virus COVID-19. Célula. 2020 3 de julio.

Lista de Lectura

  1. Reacción de expertos a mutaciones de rastreo en papel en el virus SARS-CoV-2 con posibles implicaciones para la infecciosidad Disponible en: https://www.sciencemediacentre.org/expert-reaction-to-paper-tracking-mutations-in-the-sars-cov-2-virus-with-possible-implications-for-infectiousness/ (Consultado el 9 de junio de 2020).